El Templo
Santuario Nuestra Señora del Sagrado Corazón
Santuari de la Mare de Déu del Sagrat Cor
Un Catecismo plástico
… Llenos de confianza en vuestros merecimientos,
acudimos a implorar vuestra protección…
Autoría y estilo del santuario
El santuario fue proyectado por el arquitecto barcelonés Raimon Durán Reynals (1895-1966). Su estilo combina la inspiración del Renacimiento italiano —especialmente el modelo de Brunelleschi— con elementos del racionalismo moderno.
Durán Reynals formó parte del movimiento de arquitectos catalanes que buscaban renovar la arquitectura contemporánea. Además del santuario, realizó obras importantes como el Museo de Arqueología de Cataluña, el vestíbulo de la Estación de Francia y la iglesia de María Reina en Barcelona.
En todas sus obras se percibe un gusto por la claridad clásica, las proporciones equilibradas y la sobriedad decorativa, con una fuerte influencia italiana.
El presbiterio y su significado iconológico
El presbiterio está completamente decorado y tiene dos partes: una zona recta que continúa la nave y un ábside semicircular más estrecho.
Las pinturas del ábside fueron realizadas al fresco por Francisco Labarta Planas. La composición se organiza en tres niveles alrededor de un eje central que va desde Dios Padre hasta el arcángel San Miguel.
El mensaje principal es sencillo pero profundo: María intercede ante el Corazón de Jesús para obtener gracias para la humanidad.
También aparecen personajes históricos vinculados a la espiritualidad del santuario, como el padre Chevalier, fundador de los Misioneros del Sagrado Corazón, y el papa Pío IX.
En conjunto, la bóveda expresa la espiritualidad del amor misericordioso de Dios manifestado en el Sagrado Corazón y la intercesión maternal de María.
El cilindro absidal y los teólogos marianos
Un friso con la inscripción latina “DOMINA NOSTRA A SACRO CORDE ORA PRO NOBIS” resume la advocación del templo: Nuestra Señora del Sagrado Corazón ruega por nosotros.
En el centro se abre un nicho desde el que se ve la imagen de la Virgen situada en el camarín.
A ambos lados aparecen doce teólogos que destacaron por su devoción mariana, como San Bernardo, Santo Tomás de Aquino o San Buenaventura. Todos ellos representan la tradición teológica que reflexionó sobre el papel de María en la historia de la salvación.
Las pinturas laterales: María intercesora
En los laterales del presbiterio hay dos grandes frescos realizados en 1955 por Luis Masriera Róses.
Representan dos escenas que comparten un mismo tema: la intercesión.
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La historia de Ester, que intercede ante el rey para salvar a su pueblo.
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Las Bodas de Caná, donde María pide a Jesús que realice el milagro del vino.
Ambas escenas muestran cómo la intercesión femenina conduce a la salvación y ayudan a entender el papel de María como mediadora, en coherencia con el mensaje del santuario.
El artesonado de la nave central
El techo de la nave está decorado con casetones de yeso que imitan los antiguos artesonados de madera, con colores dorados y azules.
En el centro destaca un gran medallón con el Cordero Pascual, símbolo de Cristo Salvador, con la inscripción: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.
El cordero aparece con un nimbo luminoso y el estandarte de la resurrección, recordando el sacrificio y la victoria de Cristo.
El camarín de la Virgen
El camarín se encuentra sobre la sacristía y se accede por escaleras desde las naves laterales. Está cubierto de inscripciones de devotos que ayudaron a su construcción después de 1943.
En el centro se encuentra la imagen de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, realizada en 1943 por el escultor Vicente Navarro Romero para sustituir la anterior destruida en 1936.
La imagen está colocada sobre un altar y bajo un baldaquino de estilo clásico y sobrio. Su decoración incluye símbolos marianos, la paloma del Espíritu Santo y una cúpula pintada con ángeles que incensan a la Virgen.
Las coronas fueron realizadas con joyas donadas por fieles, mostrando la gran devoción popular hacia la imagen.